Para entender mejor el origen de nuestra música autóctona boyacense debemos remitirnos a los ancestros indígenas, ya que ellos tenían antes de la llegada de los españoles su propia identidad musical que luego de ser intervenida dio origen a otras connotaciones musicales hasta llegar a nuestros días.
1. Tonadas y cantos indígenas. El concepto de la música para los indígenas representa una vivencia trascendental ya que ellos la toman a modo de práctica religiosa o rito. En razón de este principio su música no puede tener un carácter de pasatiempo sino más bien como géneros de aplicación utilitaria, a saber: De fertilidad, cosecha caza y pesca; de pubertad himeneo e iniciación, de conjuro, ensalmo o exorcismo médico; de cuna o arrullo; de estreno de vivienda, anfitriones y bienvenida; de libación y preparación de bebidas; de viajes; de guerras; de funeraria e indeterminadas.
Tenemos varios ejemplos de estos primeros cantos tales como: el canto del bautismo entre los tunebo entonado por el brujo en su lengua fósil, el de las golondrinas, el del yerbatero, el de los mico y el de las pavas, entre otros. Todo esto fue evolucionando al mezclarse con los conquistadores.
2. Tonadas y Cantos Mestizos. Estos implican una fusión entre formas musicales indígenas con aires o tonadas de la cultura hispana, en Boyacá encontramos un repertorio abundante de bambucos, torbellinos, guabinas, pasillos y danzas criollas., además de las formas dramatizadas en que se utiliza el torbellino. La bandola, la guitarra, el tiple, el requinto, la guacharaca, la carraca, las cucharas de palo, la concha de armadillo, la esterilla, el chucho, el guache de totuma, la hojita de guayabo o la caña de ranuras son los típicos instrumentos de nuestra música tradicional.
3. Cantos carrangueros. Dentro de la tradicional música campesina de nuestro bello departamento, la expresión actualmente más arraigada se denomina "Carranga o Música Carranguera". Emergió por allá a finales de los años setenta, del siglo pasado, con la aparición del tan renombrado grupo "Los Carrangueros de Ráquira". La carranguera, que se interpreta básicamente al ritmo de merengues y rumbas, encuentra sus raíces musicales en las guabinas, los torbellinos, el merengue sabanero y la rumba criolla o bambuco fiestero. Su formato musical más usual, está compuesto por el tiple, el requinto de tiple, la guitarra, la guacharaca, la voz líder, los coros y ocasionalmente la dulzaina.
A la música campesina de las regiones del centro oriente de Colombia, especialmente en Boyacá, se le conoce también como Música Carrranguera, tiene mucha similitud con las demás músicas campesinas colombianas, ritmos a 6/8 que generalmente son llamados Merengues y ritmos a 2/4 que son llamados Rumbas; conformación instrumental similar: dos instrumentos acompañantes, uno melódico y uno de percusión, una voz principal y coros, una temática cercana ya que viene del campo y le canta al campo y sus situaciones; todo dentro del devenir de la cotidianidad rural.
Entre todas estas cercanías podemos contar la Parranda Paisa, musicalmente parecida aunque poéticamente muy diferente ya que esta última optó por letras picarescas y hasta vulgares, los vallenatos de guitarras, algunas expresiones musicales caucanas, y podemos encontrar similitudes por la hermana república de Venezuela en los límites con los departamentos de Santander y Arauca.
A la música campesina de las regiones del centro oriente de Colombia, especialmente en Boyacá, se le conoce también como Música Carrranguera, tiene mucha similitud con las demás músicas campesinas colombianas, ritmos a 6/8 que generalmente son llamados Merengues y ritmos a 2/4 que son llamados Rumbas; conformación instrumental similar: dos instrumentos acompañantes, uno melódico y uno de percusión, una voz principal y coros, una temática cercana ya que viene del campo y le canta al campo y sus situaciones; todo dentro del devenir de la cotidianidad rural.
Entre todas estas cercanías podemos contar la Parranda Paisa, musicalmente parecida aunque poéticamente muy diferente ya que esta última optó por letras picarescas y hasta vulgares, los vallenatos de guitarras, algunas expresiones musicales caucanas, y podemos encontrar similitudes por la hermana república de Venezuela en los límites con los departamentos de Santander y Arauca.
Buena parte de los sonidos populares en Colombia tienen en las tradiciones campesinas un punto de partida tanto en estilos como en letrística. Si bien algunos de los géneros que nacieron en lo rural han cobrado un espíritu diferente y urbano gracias a su paso por la academia, como ha ocurrido en el caso del bambuco y del pasillo, otros géneros continúan teniendo una razón de ser en el campo y de su existir, por lo tanto siguen siendo parte del folclor tradicional.
No toda la música campesina boyacense es carranguera, existes variantes como la parrandera, la de despecho y la guasca que, a pesar de no ser originarias de nuestra región, han sido adaptadas y se interpretan con la guitarra puntera en vez del requinto tradicional o la bandola.
Fuentes: El Gran Libro de Colombia. - Corazón Carranguero. - Imagen superior. Dueto Primavera.
LA MÚSICA CAMPESINA
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