La cultura es en esencia lo que realmente se transforma en una comunidad, transformándola a la vez y transformando por supuesto al ser, al individuo. La falta de conciencia sobre el papel transformador de la cultura ha hecho que el país como el nuestro desconozca sus orígenes, sus valores originarios, ubique por fuera de sí sus principales referencias, subvalore la riqueza de la diversidad y permanezca por años ajeno a su propia realidad.
La ausencia de una comprensión profunda es lo que ha hecho que a la cultura se le asigne a un lugar precario en el desarrollo y, por esta razón, se subvalore su importancia. La confusión generalizada entre Cultura y Arte dificulta enormemente la comprensión de la tarea política y social que ambas juegan en la constitución de un modo de ser nacional, local e individual: la primera como marco general y, la segunda, el arte, como expresión cualificada de esa cultura. Tal vez la tarea más urgente por cumplir, el escenario más profundo por abordar para realizar las transformaciones reales que la sociedad requiere, sea el de conceder a la cultura el lugar que corresponde y a las artes la misión enriquecedora de la vida que le compete.
Estas dos definiciones, arte y cultura, usualmente se utilizan de manera indistinta, pues están relacionadas con aspectos muy afines. Ambos términos, abarcan el resultado de todo esfuerzo artístico que identifica a la sociedad, su estilo de vida y la forma de verse a sí misma. La cultura, se refiere a las convicciones, a la ideología y al pensamiento, que identifica a un grupo social. Por su parte, el arte permite generar expresiones artísticas, con base en diversos símbolos, técnicas y materiales, aplicando la creatividad o inventiva del creador.
En general, la cultura es una especie de tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas artísticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura, aspectos que en sus diferentes manifestaciones forman el ámbito de las artes. Otra definición establece que la cultura es el conjunto de informaciones y habilidades que posee un individuo y que permiten al ser humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo: a través de ella, el hombre discierne valores y busca nuevas significaciones.
En general, la cultura es una especie de tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas artísticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura, aspectos que en sus diferentes manifestaciones forman el ámbito de las artes. Otra definición establece que la cultura es el conjunto de informaciones y habilidades que posee un individuo y que permiten al ser humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo: a través de ella, el hombre discierne valores y busca nuevas significaciones.
La Identidad Cultural es una pieza clave en la personalidad de cada individuo, pues encarna su esencia, sinónimo de su ser. Ese ser que crece con el conocimiento, actuar y querer. Podemos definir la identidad cultural como un conjunto de valores, sentimientos, tradiciones, símbolos, creencias, orgullo y modos de comportamiento que tienen potencial de ser parte de la sociedad y afianzar el arraigo que comparten los pueblos dentro su contextualización grupal.
Se requiere, entonces: rescatar, revivir y difundir las costumbres del ayer antes de que el abandono las suma en el olvido total. Aún quedan esperanzas, y mientras haya un abuelo que les cuente a sus nietos alguna historia lejana, les cante una copla, les recite un poema, les enseñe un juego tradicional o les hable del pasado, nuestras raíces no morirán.
Es indispensable que la cultura sea vista en su verdadera dimensión, que seamos capaces de preservar nuestras raíces y de leer también las nuevas expresiones que brotan a diario en las comunidades. Bastaría aguzar la mirada y el corazón para encontrar las canciones, las coplas, los mitos, las leyendas y las variadas manifestaciones que claman para seguir existiendo.
Fuentes: Diario elespectador.com y conceptos personales.
Imagen: la Boda (Ernesto Cárdenas Riaño)

