miércoles, 17 de enero de 2018

LAS DANZAS TÍPICAS





El folclor coreográfico incluye las danzas típicas que se expresan por medio del movimiento ritmo-plástico del cuerpo humano, solo o auxiliado por la música o por la acción dramática o ambas a la vez. Estos baile o danzas  son mestizas, ya que son el producto de la fusión de la cultura indígena con la española tras la conquista.

Las danzas mestizas más arraigadas en  el departamento de Boyacá son el torbellino, la guabina chiquinquireña (exclusivamente, porque la guabina veleña no lleva danza sino que se utiliza en los interludios del torbellino), el bambuco y el pasillo; la danza criolla casi no se baila y sus antiguas coreografías lo hacen a modo de reconstrucción histórica.

1. El Torbellino. Es una de las danzas y canto folclórico más representativo de Boyacá. Es la tonada compañera de los promeseros en las romerías boyacenses, en los bailes de casorios, en las fiestas patronales y demás ambientes festivos de los pueblos y veredas del altiplano cundiboyacense. Es la tonada con la cual los campesinos expresan en sus coplas toda la sencillez de sus reacciones ante el amor, la desilusión, el sentimiento religioso, el paisaje variado y el aire frío de la meseta cundiboyacense. La tonada en cuyas expresiones de "mesmito" "sumercé" "queré" "truje" "vide" "gancia" "ansia" "paqué" expresan las supervivencias del castellano antiguo más típico.

Sobre los orígenes del torbellino se dice que en las ventas camineras, durante el reposo del viaje, los promeseros pulsaban sus requintos y tiples con el aire típico tradicional, para solazarse en sus recuerdos o para acompañar la danza del mismo nombre que ejecutan en las posadas. Un sello de tristeza y melancolía muy propias de los aborígenes del altiplano cundiboyacense.

En general el torbellino es un baile suelto que se baila entre dos personas, aun cuando aparecen hasta cuatro parejas. Los danzantes dan vueltas, con la particularidad del movimiento femenino como un trompo, con las manos jugando al danzar. El hombre persigue a la mujer, pero ésta se escapa haciendo giros en remolino; se presenta un cambio de puesto entre el hombre y la mujer y así sucesivamente. A veces se canta, se entona una copla y se sigue bailando.

Se da el nombre de torbellino versiao cuando los danzantes intercambian coplas graciosas; torbellino a misa, el que se bailaba antes de la misa de gallo en la nochebuena ( muy característico del Valle de Tenza), además de el torbellino de la boterra y el palmoteado, bailado antiguamente en Villa de Leyva.

En ritmo de torbellino se bailan algunas danzas andinas como el tres, la manta, la matarredonda, la perdiz y otras. Los virtuosos del torbellino en Boyacá dicen que antiguamente el ritmo era más agitado y muy de remolino; la india boyacense lo bailaba poniendo sobre su cabeza una taza con chocolate; la gracia precisamente la encontramos en no dejarla caer de la cabeza.

2. La Guabina. Es otra de las danzas y cantos típicos del folclor musical andino, muy extendida en el departamentos de Boyacá como la "Guabina Chiquinquireña". Aunque el ritmo es común en varios departamentos, en cada región la guabina adquiere una melodía especial.

Tiene ascendencia europea y adaptaciones regionales muy sugerentes. Sobre su nombre no existe definición, se habla de la existencia de un pez guabina en los Llanos, y muy apreciado en Cuba por su carne; asimismo se ha tomado el nombre de guabina para designar a un hombre simple.

Los instrumentos típicos para la ejecución de la guabina son el tiple y el requinto, la bandola y el chucho o guache, a veces reemplazado por la pandereta.

Para bailar la guabina boyacense se utiliza una vestimenta del altiplano: el hombre con pantalón de manta y alpargatas de fique, un sombrero de paja pequeño que cubre una montera de lana oscura y camisa de color vivo. La mujer lleva falda oscura y enaguas blancas que asoman el encaje, alpargatas con galones negros, blusa bordada, mantilla corta que cae a la espalda y sombrero de paja con montera.

3. El pasillo. Es otra de las tradiciones folclóricas andinas que se hicieron populares desde el siglo diecinueve. Es una de las variantes del vals europeo, convertido en baile de moda, con ritmo más rápido o sea de pasillo. Una de sus formas de variación fue la "capuchinada" o vals nacional rápido. 

En la interpretación de los pasillos encontramos dos tipos representativos: uno es el pasillo fiestero instrumental, que es el más característico de las fiestas populares, bailes de casorios y de garrote; que se confunden con la típica banda de música de los pueblos, con los fuegos de pólvora, retretas, corridas, etc. El otro es el pasillo lento vocal o instrumental, es característico de los cantos enamorados, desilusiones, luto y recuerdos; es el típico de las serenatas y de las reuniones sociales de cantos y en aquellos momentos de descanso musical, cuando se quiere recordar.

4. El Bambuco. Es la manifestación folclórica mestiza más típica de la zona andina colombiana y por esencia la danza nacional más representativa que, también en Boyacá tiere su arraigo. Sobre su origen se han expuesto diversas hipótesis, en las cuales se destaca la esencia antropogeográfica de origen indígena, negra africana y española.La hipótesis indígena defiende la proyección de la música chibcha, por esencia triste en el ritmo lento de los aires folclóricos del altiplano andino, y en especial en el bambuco.

El departamento de Boyacá es muy diverso en cuanto a costumbres y su folclor, destacándose en cuanto a las coreografías de sus danzas representativas las cuales hablan por si solas de las costumbres de la vida cotidiana de sus habitantes, quienes alegremente enriquecen día a día su folclor coreográfico.


Fuentes: El Gran Libro de Colombia. - Biblioteca Colombia Cultural. -  Imagen superior: Danzas en Tibasosa

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Un soñador, simplemente. Hacedor de versos, creador de canciones e inventor de historias. Paz de Río, Boyacá, Colombia. 23 de abril del año de 1952.